Santos - Arquidiócesis Ortodoxa Griega de Buenos Aires y Sudamérica

San Justo
San Justo
El Santo era de origen romano y de profesión militar y se distinguía por su valor. En muchas batallas demostró un gran coraje, por estas cualidades era muy respetado, querido y honrado en particular por sus superiores. Por supuesto, después de cada batalla y viendo su capacidad era elevado en su rango militar. En una expedición contra los bárbaros, tuvo lugar una batalla, encontrándose las tropas en un gran peligro, la entrega y sacrificio de los soldados cristianos le salvaron de la muerte a San Justo, el cual admiró la conducta de los cristianos y les hizo saber de su deseó de ser cristiano, y le contestaron que solamente con fe en Cristo puede convertirse, y comenzaron a explicarle el Evangelio. El Santo al escuchar las enseñanzas entro en un conflicto interno, debido a su vieja religión de adorar ídolos. Pero una cierta noche mirando el cielo estrellado, observó una cruz luminosa, en la cual había una palabra a su alrededor “ Sígueme”. De hecho, San Justo, respondió inmediatamente a la llamada de Cristo, sin vacilaciones, no tuvo en cuenta ni gloria, ni su carrera militar, ni el buen pasar económico que tenia. San Lucas nos dice en (5:27-28) “Después de esto salió Jesús y se fijó en un recaudador de impuestos llamado Leví, sentado a la mesa donde cobraba. --Sígueme --le dijo Jesús. Y Leví se levantó, lo dejó todo y lo siguió”. Pero cuando se entero de la noticia el Tribuno Claudio, lo torturo con hierros calientes, y luego lo arrojaron al fuego donde entrego su alma a Dios.
© 2006 / Arquidiócesis Ortodoxa Griega de Buenos Aires y Sudamérica / Todos los derechos reservados.