Santos - Arquidiócesis Ortodoxa Griega de Buenos Aires y Sudamérica

San Kirikos y Julieta su madre
San Kirikos y Julieta su madre
La Santa Julieta era oriunda de Laconia. Ella era cristiana y al enviudar no volvió a casarse, vivió brindándole absoluta dedicación, ala formación piadosamente de su hijo Kirikos. Cuando comenzó las persecuciones contra los cristianos por parte de Diocleciano, la Santa tomó a su hijo de tres años y se traslado a otra ciudad lejana queriendo estar a salvo de las persecuciones, pero hasta ahí llego la mano del tirano. Entonces, con su hijo nuevamente en abrazo, fue al tarso de Kilikia. El prefecto Alejandro se entero de Julieta y mando a que la detuvieran inmediatamente e intentó con adulaciones varias veces, de atraerla a la idolatría y al ver, el prefecto, que no lograba el cambio de la Santa, tomó al niño de sus brazos, y con fuerza y desprecio lo lanzo por una escalera, rompiéndose el niño la cabeza en los escalones muriendo al instante. Al ver esto la madre se desespero y angustiada le dice: “Prefecto, como usted rompió la cabeza de mi hijo, así también romperá su falsa religión “. Enojado el tirano por estas palabras inmediatamente la decapitó también a ella, recordemos lo escrito en las Sagradas Escrituras: “Admirable de todo punto y digna de glorioso recuerdo fue aquella madre que, al ver morir a sus siete hijos en el espacio de un solo día, sufría con valor porque tenía la esperanza puesta en el Señor”(Macabeo 7:20)
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