Arquidiócesis Ortodoxa Griega de Buenos Aires y Sudamérica

Guía Pastoral

La Posición de la Iglesia con respecto a la Santidad de la Vida Humana

Rev. Dr. Stanley S. Harakas
Arzobispo Iakovos Profesor de Teología Ortodoxa, Emérito, Colegio Teológico Ortodoxo Griego de la Santa Cruz

La santidad de la Vida Humana

Un significativo y creciente interés de la Iglesia surge de su compromiso a Dios, dador de santidad para la vida humana. Algunos de los avances de manipulación biológica de la vida humana prometen increíbles logros terapéuticos, pero también esto puede ser entendido como para debilitar el respeto a la integridad de la existencia humana. Otros podrían ser vistos como proveedores de nuevos medios de sanar enfermedades humanas. Discernir la diferencia es el desafío que la Iglesia enfrenta al desarrollar su enseñanza en estos nuevos surgentes asuntos.

Vida Humana

La enseñanza de la Iglesia acerca de la vida humana esta basada en la Santa Tradición, incluyendo las Escrituras como un recurso primario, la progresiva enseñanza y la interpretación de la Fe Ortodoxa. La vida es un regalo de Dios en la formación del mundo creado. Toda vida es preciosa, pero la vida humana es la única creada por Dios de acuerdo a su imagen y semejanza. Vida humana como ésta merece un profundo respeto y cada ser humano individual debe ser tratado de acuerdo a su inherente dignidad humana.

Por esto, el racismo, el prejuicio injusto al trato del hombre y la mujer, el genocidio, formas de explotación sexual, la violencia doméstica, el abuso a los niños, la violación, el robo o la destrucción de la legítima propiedad privada, el engaño y el fraude, la contaminación ambiental y otras conductas manipulativas, violan la dignidad humana. La vida humana como un regalo de Dios debe ser respetada. Algunos temas específicos se describen a continuación.

Donación de órganos

A pesar de que nada en la tradición Ortodoxa requiere que los fieles donen sus órganos, ésta práctica puede ser considerada como un acto de amor, y como tal es aceptado. La decisión de donar un órgano duplicado, como el riñón, cuando el donante esta vivo, requiere suma consideración y debe hacerse en consulta con el médico profesional y su padre espiritual. La donación del órgano de una persona fallecida es también un acto de amor que posibilita al destinatario a tener una vida más larga y completa. Esas donaciones son aceptadas si así es la voluntad del donador fallecido, o si sus parientes vivos lo permiten, disponiendo que la decisión está en armonía con los deseos del fallecido. Esas acciones son aceptadas como una expresión de amor y como la propia determinación del donador. En todos los casos, debe ser mantenido el respeto al cuerpo del donador.

El transplante de órganos no debe ser nunca comercializado ni forzado o ser llevado a cabo sin el propio consentimiento, tampoco se debe poner en riesgo la identidad del donador o destinatario, como lo es en el uso de órganos animales. Tampoco la muerte del donador debe ser adelantada como para cosechar órganos y transplantarlos a otras personas.

Cremación

La Fe Ortodoxa afirma lo fundamental de la bondad de la creación y entiende que el cuerpo es una parte integral de la persona humana, el cual es el templo del Espíritu Santo y que espera la resurrección de los muertos. La Iglesia considera que la cremación es una profanación deliberada y una destrucción de lo que Dios ha hecho y ordenado para nosotros. La Iglesia insiste que el cuerpo sea enterrado para que el proceso natural físico de descomposición tome lugar. La Iglesia no admite funerales tanto en la iglesia como en la funeraria, o en otro lugar, a personas que han escogido ser cremados. También, el servicio de Troparion con koliva no es permitido, en vista de que la similitud entre el “grano del trigo” y el “cuerpo” ha sido intencionalmente destruida.

Avances médicos y la Iglesia

Con mucha frecuencia, nuevos avances en el área de las ciencias biológicas aparecen en nuestra avanzada cultura. La Iglesia da la bienvenida a esfuerzos y técnicas que contribuyen a la cura de enfermedades humanas. Pero, muchos de estos avances aumentan las preguntas morales. Algunas de las respuestas de la Iglesia a estos avances están basadas en eventos pasados de los cuales la Iglesia ya tiene una guía clara e inequívoca. Otras respuestas no son tan evidentes.

Así, muchos de estos avances forman desafíos en aspectos espirituales y valores morales de los Cristianos Ortodoxos. En numerosos casos, la Iglesia aun esta en proceso de clarificar su respuesta. Lo que sigue, sirve para indicar las posiciones generales y la orientación del pensamiento de la Iglesia Ortodoxa.

Sexualidad

La Iglesia Ortodoxa reconoce al matrimonio como el único contexto moral apropiado para las relaciones sexuales. Así, otras formas de actividad sexual como fornicación, adulterio, homosexualidad, lesbianismo, pornografía, todas las formas de prostitución, y comportamientos similares son pecados que son inapropiados para los Cristianos Ortodoxos. El Matrimonio es lo único dirigido y reconocido por la Iglesia Ortodoxa de lo que se lleva a cabo entre un hombre y una mujer. Casamientos del mismo sexo son términos contradictorios. La Iglesia Ortodoxa no permite matrimonios del mismo sexo.

Aborto

Desde el principio de su existencia la Iglesia ha buscado proteger “la vida en el vientre” y en su teología y cánones ha considerado el aborto como una forma de asesinato. Ortodoxos Cristianos están advertidos de no fomentar que mujeres tengan abortos, ni de asistir a cometerlos. Aquellos que hacen y buscan abortos están haciendo un acto inmoral, y son llamados al arrepentimiento.

Suicidio

El suicidio, el tomar su propia vida, es un asesinato a uno mismo que como tal, es pecado. Más importante, es que en ello se puede encontrar evidencia de falta de fe en nuestro Dios que ama, perdona y sostiene. Si una persona ha cometido suicidio como resultado de una creencia en que: esta acción es racional y éticamente defendible, la Iglesia Ortodoxa niega a esa persona el funeral, ya que esas creencias y acciones separan a la persona de la comunidad de fe. Por otro lado, la Iglesia muestra compasión, a aquellos que han tomado su propia vida como resultado de una enfermedad mental o un severo stress emocional, donde la condición del daño racional puede ser verificada por un médico.

Autopsia

Cuando una persona muere por razones inciertas, un médico calificado puede, con el permiso de la familia, realizar la autopsia para determinar la causa de la muerte. En algunos casos, esto es requerido por ley. Sin embargo, en todos estos casos la Iglesia Ortodoxa espera que el cuerpo del fallecido sea tratado con respeto y dignidad.

INSTRUCCIONES PARA MATRIMONIOS, DIVORCIOS, BAUTISMOS, FUNERALES Y RESPONSOS
Matrimonios

Para que la unión de un hombre y una mujer sea reconocida como sacramentalmente válida por la Iglesia Ortodoxa, se deben cumplir las siguientes condiciones:

  • El Sacramento del Matrimonio debe ser celebrado por un sacerdote Ortodoxo de una jurisdicción Ortodoxa canónica, de acuerdo a la tradición litúrgica de la Iglesia Ortodoxa, en una Iglesia Ortodoxa canónica, y con la autorización del Obispo diocesano.
  • Antes de pedir permiso al Obispo para celebrar el matrimonio, el sacerdote debe verificar que: a) ninguna de las partes en cuestión estén actualmente casados con otra persona, en este país o en otro lugar; b) que las partes en cuestión no estén emparentados entre si al grado que constituya un impedimento; c) si una o las dos partes son viudos deben presentar el certificado de defunción del esposo o esposa fallecido (a); d) si una o las dos partes se han casado anteriormente en la Iglesia Ortodoxa, deben haber obtenido el divorcio eclesiástico y el civil; e) las partes quienes siendo miembros de una parroquia, celebrarán el matrimonio en otra, deben presentar un certificado declarándolos miembros en buen estado con la parroquia por el año en curso; y f) un certificado de matrimonio civil debe ser obtenido de las autoridades pertinentes.
  • Ninguna persona debe casarse más de tres veces en la Iglesia, sólo por extrema oikonomia el permiso de un tercer matrimonio es otorgado.
  • En casos concernientes a matrimonios de Ortodoxos y no Ortodoxos Cristianos, el último debe haber sido bautizado en agua, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. La Iglesia no puede bendecir el matrimonio de un cristiano Ortodoxo con un no cristiano.
  • El Padrino debe proporcionar un certificado de membresía demostrando que el o ella es un Ortodoxo Cristiano en buen estado con la Iglesia. La persona que no pertenezca a una parroquia, o que pertenezca a una parroquia bajo la jurisdicción de un obispo que no está en comunión con la Arquidiócesis Ortodoxa Griega, o alguien casado y que su matrimonio no haya sido bendecido por la Iglesia Ortodoxa, o si es divorciado y no ha recibido un divorcio eclesiástico, no puede ser padrino. Una persona no Ortodoxa puede ser parte de los asistentes del matrimonio, pero no puede cambiar los anillos o las coronas.
Días en los que el matrimonio no está permitido

Matrimonios no son celebrados en días de ayuno o durante periodos de ayuno; estos incluye la Gran Cuaresma y Semana Santa, 1-15 de Agosto, 29 de Agosto (Decapitación de San Juan Bautista), 14 de Septiembre (Exaltación de la Santa Cruz), y del 13 al 25 de Diciembre. Ningún matrimonio es celebrado en el día anterior y el día de las Grandes Fiestas del Señor, incluyendo Teofanía (5 y 6 de Enero), Pascua, Pentecostés y Navidad (24 y 25 de Diciembre). Matrimonios pueden ser celebrados en estos días sólo con el permiso del Obispo diocesano.

Matrimonios entre cristianos

Es por hecho que mientras más en común tenga la pareja, es más probable que vivan juntos en paz y concordia. Compartir la fe y tradiciones favorece a las parejas y sus hijos, como también a sus familiares a sobrellevar muchos problemas, y les ayuda a fortalecer el lazo entre ellos. La Iglesia Ortodoxa bendice matrimonios entre Ortodoxos y no Ortodoxos, siempre que:

  • El compañero (a) no Ortodoxo sea un cristiano bautizado en agua, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
  • La pareja debe estar dispuesta a bautizar a sus hijos en la Iglesia Ortodoxa, criarlos y nutrirlos de acuerdo a la fe.

Un bautizado Ortodoxo Cristiano cuyo matrimonio no haya sido bendecido por la Iglesia Ortodoxa no esta en buen estado con la Iglesia, y no podría recibir los Sacramentos de la Iglesia, incluyendo la Santa Comunión, o ser padrino de un Matrimonio Ortodoxo, Bautismo o Crismación.

El que un Cristiano no Ortodoxo se case con un Ortodoxo no lo hace miembro de la Iglesia Ortodoxa, y no podría recibir los Sacramentos, incluso la Santa Comunión, o ser enterrado por la Iglesia, servir en el Comité de la Parroquia, o votar en la asamblea por elecciones. Para participar en la vida de la Iglesia, uno tiene que ser recibido en la Iglesia por el Sacramento del Bautismo, o en el caso de personas bautizadas con agua en el nombre de la Santísima Trinidad, seguido de un período de instrucción, a través de la Crismación.

Matrimonios con otras religiones

Razones Canónicas y teológicas impiden a la Iglesia Ortodoxa realizar el Sacramento del Matrimonio a parejas en la que uno es Ortodoxo y el otro no es Cristiano. Como tal, Los Ortodoxos Cristianos que escojan entrar en esos matrimonios caen del buen estado con su Iglesia y son incapaces de participar activamente en la vida de la Iglesia. A pesar de que esta postura parece confusa y rígida, es guiada por el amor y el interés de la Iglesia Ortodoxa por el bienestar religioso y espiritual de sus miembros.

Matrimonios prohibidos

Los siguientes tipos de relaciones constituyen impedimentos para casarse:

  • Padres con sus propios hijos, nietos o bis nietos, o sobrinos (as) con el mismo padrino o madrina.
  • Cuñados y cuñadas.
  • Tíos y tías con sobrinos y sobrinas.
  • Entre primos hermanos.
  • Padres adoptivos con hijos adoptivos o hijos adoptivos con hijos de los padres adoptivos.
  • Padrinos o Madrinas con sobrinos (as) o padrinos o madrinas con los padres de sus sobrinos (as).
Divorcio

El sacerdote parroquial debe hacer todos los esfuerzos para reconciliar a la pareja y rechazar el divorcio. Sin embargo, si el sacerdote falla en la reconciliación, después de que se haya obtenido un divorcio civil, el sacerdote transmitirá la petición de la pareja, que busca el divorcio eclesiástico, con el decreto del divorcio civil, a la Corte Espiritual de la Diócesis. La petición debe incluir los nombres y apellidos del esposo y la esposa, el apellido de la esposa antes del matrimonio, su dirección, el nombre del sacerdote que celebró el matrimonio, y la fecha y el lugar del casamiento. El solicitante debe ser miembro en buen estado de la parroquia en la que pide el divorcio. Cristianos Ortodoxos de la Arquidiócesis Ortodoxa Griega que han obtenido un divorcio civil pero no un divorcio eclesiástico no podrán participar en ninguno de los sacramentos ni servir en el Comité de la Parroquia, el Consejo Diocesano o el Consejo Arquidiocesano hasta que garanticen un divorcio por la Iglesia.

Bautismos

Una persona que quiera ser padrino de un Bautismo o Crismación debe ser un Ortodoxo en buen estado y un miembro colaborador de la parroquia Ortodoxa. Una persona no podría servir como padrino si su matrimonio no ha sido bendecido por la Iglesia, o si es divorciado por el civil y no se le ha concedido un divorcio eclesiástico, o por alguna u otra razón que el o ella no esté en comunión con la Iglesia Ortodoxa.

Periodos en que no esta permitido celebrar Bautismos.

  1. Semana Santa
  2. Pascua
  3. Del 25 de Diciembre al 6 de Enero
  4. Grandes fiestas de nuestro Señor: Navidad, Pentecostés,  Transfiguración (6 de Agosto), Elevación de la Santa Cruz (14 de Septiembre), Circuncisión de Cristo (1° de Enero), Epifanía (6 de Enero), Presentación del Señor (2 de Febrero).

Funerales

Los Servicios Funerales están permitidos todos los días de año, excepto los Domingos y el Viernes Santo, a menos que un Permiso Episcopal sea concedido.

Responsos

Servicios de responsos no pueden ser cantados desde el Sábado de Lázaro hasta el Domingo de Tomás, en ninguna de la Grandes Fiestas del Señor o en el día de Fiesta de la Theotokos.

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